Restaurantes bistró: la reinterpretación de un clásico parisino

restaurantes bistró

¿Has oído hablar de los tan de moda restaurantes bistró? Te contamos qué son, qué características tienen y cuáles puedes visitar.


La innovación en hostelería va más allá del tipo de comida que se sirva. La decoración y estilo de un local también es fundamental para atraer a clientela y, por eso, en los últimos años se han incorporado nuevas fórmulas y tipos de negocios. Un ejemplo son los bistrós, unos establecimientos con reminiscencias parisinas en los que prima el ambiente familiar y la comida casera. En el blog de SillasMesas te explicamos las características de un bistró, sus imprescindibles y algunos ejemplos en diferentes ciudades.

¿Qué es un bistró?

Los bistró tienen su origen en Francia. De hecho el término proviene de la palabra francesa bistrot. Los locales más tradicionales se asociaban a bares de pequeño tamaño regentados por una familia en los que también se servían comidas sencillas a precios económicos. En España un negocio similar sería una casa de comidas o tasca. El concepto fue evolucionando y traspasando fronteras. Actualmente un bistró se asocia a aquellos locales de hostelería con estética parisina y/o gastronomía francesa en los que se busca un ambiente familiar para que la clientela se sienta como en casa. Tanto la decoración como la parte gastronómica pueden incorporar elementos innovadores pero sin perder su aire bohemio.

restaurantes bistró

Los restaurantes bistró son una tendencia que ha llegado para quedarse.

Características de un bistró

  • Espacios pequeños: los comedores (en caso de tenerlo) son reducidos, con pocas mesas para poder mantener un trato cercano y familiar. La distancia entre mesas suele ser reducida.
  • Estilo: mezcla de estilo industrial , vintage y rústico primando la sobriedad y la elegancia. La inspiración hay que buscarla en el estilo parisino en el que prima el aspecto bohemio que nos traslada hasta París.
  • Comodidad de sillas y mesas: en consonancia con la filosofía de sentirse en un ambiente hogareño. Las sillas y mesas suelen ser de madera, con aspecto rústico o vintage, y primando la comodidad. El hierro es otra posibilidad.
  • Terraza: aunque sea de pequeño tamaño siempre es un plus al que se le puede sacar partido.

Respecto a la carta suele haber poca variedad, apostando por dos o tres especialidades. Eso sí, primará la calidad de los productos y la elaboración de las comidas de forma tradicional. Además, la parte gastronómica de comidas y/o cenas convive con la posibilidad de desayunar o tomar un aperitivo. Por eso la oferta de cafés y vinos suele ser amplia.

¿Cómo decorar un bistró?

  • Lámparas de cristal: colgantes, de gran tamaño tipo araña, especialmente si el local cuenta con techos altos.
  • Tapizado capitoné: característico del estilo parisino. Se puede aplicar para el respaldo de sillas, sillones, barras, puertas de los baños…
  • Antigüedades: candelabros, espejos dorados, cámaras de fotos o máquinas de escribir son perfectas como elementos decorativos.
  • Pizarras en ventanas: las pizarras clásicas con tiza (o materiales que las imiten) son un imprescindible. Pueden colocarse en mesas, paredes, barras… Otra forma de presentación del menú es escribirlo en los cristales de las puertas.
  • Mantelería: de tela y con motivos clásicos (florales o preferentemente cuadros).

Ejemplos de restaurantes bistró

El viejo león (Madrid)


Un lugar en el que se cumple la máxima de ser pequeño y acogedor en el que uno puede soñar que está realmente en París. Romanticismo y aires bohemios conviven en este restaurante que lleva más de tres décadas abierto. Entre sus especialidades gastronómicas está el steak tartare, la sopa de cebolla, los caracoles a la francesa o los crepes. La carta de postres y de vinos es amplia y de calidad.

Madeleine mon amour (Barcelona)


El nombre de este restaurante rinde homenaje a un postre típico francés (una especie de magdalenas con forma de concha) y en su menú se ofrecen saladas y dulces acompañadas de coco, sobrasada, queso de cabra o frambuesas. Es un ejemplo de la evolución de los bistrot en los que se combina el ambiente tradicional parisino con elementos más modernos. Así, los tapizados capitoné y la madera que recubre la madera comparte protagonismo con las lámparas hipsters. Bourguignon de ternera con salsa de vino de Burdeos, tierno de lomo de cerdo en salsa mostaza de Dijon o lomo de bacalao islandés son otras de sus especialidades.

Le bistró (Valladolid)


Una antigua bodega reformada en la que se han conservado sus características paredes de piedra añadiéndole un toque bohemio y chic para convertirla en un lugar único. Los elementos estructurales forman parte de una decoración austera y glamurosa que se complementa con paredes decoradas con dibujos como si fuesen pizarras recreando escenas de París. Su menú combina platos de diferentes partes del mundo. No faltan las fondues de queso, el entrecot con salsa de queso gorgonzola, solomillo de cerdo con salsa de foie, timbal de pescado o thai wok de pollo. La filosofía de El bistró no solo radica en ofrecer un ambiente y comida única sino también hacerlo de forma respetuosa con el medio ambiente.

Le grand Bistro (Sevilla)


Situado en la plaza de la Alfalfa en él se fusiona la cocina tradicional mediterránea con la innovación. Su servicio está orientado a diferentes públicos y momentos del día ya que incluye desayunos, brunchs, meriendas o helados artesanos. En todos ellos se cumple una de las máximas originarias de los bistró: elaboración propia con productos de calidad (la carne es de kilómetro 0).