Mobiliario zombie: cómo restaurar tus viejos muebles de hostelería

Cómo restaurar muebles viejos

¿Has echado un vistazo a tu restaurante y tus muebles parecen sacados de una peli de terror? Si tienes un mobiliario zombie y quieres renovarlo sin tener que gastar demasiado en cambiarlo o, incluso, tener que comprar nuevos muebles demasiado caros o de baja calidad, acompáñanos hoy en el blog y te mostramos cómo restaurar tus viejos muebles de hostelería, todo lo que debes saber para hacerlo y un fácil paso a paso para dar otro toque diferente a tu local por muy poco.

El mobiliario de un negocio de hostelería como un bar o un restaurante es algo que por su uso y trato continuado suele parecer más viejo o antiguo de lo que en realidad es. Sillas, mesas, barras, muebles auxiliares… sufren cada temporada en locales y terrazas por su uso continuado. Entendemos que no puedas cambiar tus muebles antiguos cada verano, por eso hoy te vamos a contar cómo restaurar muebles antiguos y, así, dar un nuevo estilo a tu decoración. Con unos fáciles pasos podrás valorar su reutilización y volver a darles un nuevo uso.

  1. Limpia los muebles
    Limpiar y lijar el mueble antes de restaurar

    Limpiar y lijar el mueble antes de restaurar

    ¿Por dónde empiezo? Lo primero que deberás hacer es examinar las piezas que necesitas restaurar y valorar las posibilidades, tiempo y esfuerzo que necesitan: tiene desperfectos, partes rotas, te va a llevar muy tiempo restaurarlo,… Si ya lo tienes claro, ahora debes limpiar el mueble sobre el que vayas a trabajar. Pasa un trapo húmedo y utiliza una brocha limpia para llegar a todos los rincones y partes más difíciles del mueble. Repasa bien las esquinas, las patas, por debajo,… incluso si hay manchas, repite el proceso hasta que desaparezcan.
    En este paso también debes eliminar el barniz o pintura que pueda tener la silla, mesa o mueble. Utiliza una espátula para ayudarte a completar este paso y un poco de disolvente en el trapo si fuera necesario. Si quieres puedes lijarlo al final para que quede más liso y sin imperfecciones antes de restaurarlo.
    Si tu pieza es de madera, fíjate bien porque puede tener carcoma (insectos que dañan la madera por dentro creando agujeros y producen un polvo o serrín muy característico). En estos casos, usa un producto anti-carcoma especial varias veces y deja secar bien para eliminar por completo el problema.

  2. Repara las imperfecciones
    Reparar golpes e imperfecciones

    Reparar golpes e imperfecciones

    Golpes, fisuras, arañazos, hendiduras,… un mueble antiguo o dañado suele tener imperfecciones casi siempre, por eso es el momento de repararlas y dejarlo como nuevo. Utiliza masilla para rellenar fisuras o golpes aplicando con la espátula y dejando secar. Para los arañazos puedes usar cera natural. Si ves que tu mueble ha perdido su color original, utiliza pintura para madera de un tono parecido y verás qué bien queda.
    ¿Hay cajones o puertas en tu mueble? Es el momento de repasarlos y ver si hay alguno descolgado o fuera de su sitio. Aquí hay que ser un poco “manitas” del bricolaje: cambia las bisagras rotas, las guías de los cajones, cerraduras o tiradores de tu mueble para que funcione a la perfección. Lo mismo pasa con las tapicerías o textiles que pueda tener, si están deteriorados por el uso, plantea cambiarlos por otros nuevos o llevarlos a la tintorería. ¡Tus muebles reciclados te lo agradecerán!

  3. Barniza ¡ya queda poco!
    Aplicar un barniz para proteger el mueble

    Aplicar un barniz para proteger el mueble

    Si ves que lo necesita antes del barniz, puedes aplicar una capa de tapaporos para madera que sirva de protección ante posibles insectos, deja secar y lija para que el acabado sea más fino. Para acabar aplicamos el barniz, en varias capas. Usa una brocha plana y ancha y aplica un capa generosa que impregne bien el mueble. Puedes elegir un barniz mate o satinado, dependiendo el acabado que prefieras para tu decoración.

  4. Pulir
    Pulir el mueble para un acabado perfecto

    Pulir el mueble para un acabado perfecto

    En este último paso puedes cambiar el color de tu mueble reciclado si así lo deseas porque te vaya con la nueva decoración de tu local, utiliza pinturas especiales para madera o el material que estés utilizando. Da varias capas dejando que vayan secando y repitiendo el proceso si deseas un tono más oscuro, por ejemplo en la madera.
    ¡Vamos a pulir! Es el paso final con el que nuestro mobiliario dejará de ser zombie o de servir para una película de miedo. Ahora debe lucir, brillar y parecer como nuevo, para ello aplica una nueva capa de barniz o pintura para madera si quieres un tono más oscuro. Deja secar en un lugar aireado y protegido de la luz y el calor, y tendrás tu nuevo mobiliario restaurado. Recuerda que para mantener el buen estado del mueble, debes dar un poco de cera natural a la pieza cada año, así conseguirás que el trabajo realizado no se pierda.

Qué se necesita para restaurar muebles viejos

  • Espátula
  • Brocha o pincel
  • Papel de lija
  • Taco para lijar
  • Decolorante para madera
  • Masilla
  • Insecticida para carcoma
  • Barniz
  • Cera natural
  • Pintura para madera