Hoteles con estilo industrial: claves de decoración

Hoteles con estilo industrial

Los hoteles con estilo industrial se caracterizan por los materiales empleados y el ambiente que crean. Encuentra en este post las claves de su decoración.


Un hotel es mucho más que un lugar en el que alojarse cuando se va de vacaciones o viaje de empresa. Su decoración y estilo -junto a los servicios que ofrezca- pueden ser decisivos y marca la diferencia frente a la competencia. ¿Qué tal un viaje en el tiempo hasta el Nueva York del siglo pasado? Con el estilo industrial es posible. En el blog de Sillas y Mesas hoy nos centramos en los hoteles con estilo industrial, un tipo de decoración caracterizado por la funcionalidad, la sobriedad y en la que los elementos arquitectónicos -como columnas o vigas- forman parte de la decoración.

Orígenes del estilo industrial

El estilo industrial nació en Nueva York en los años 40-50 del siglo XX. La crisis provocó que muchas fábricas y almacenes quedasen vacíos y artistas e inmigrantes las reciclaron convirtiéndolas en viviendas. El éxito fue tal que después se extendió a oficinas, locales comerciales y establecimientos de hostelería.

Características del estilo industrial

Hoteles con estilo industrial

Muros vistos y elementos metálicos sirven para otorgar ese estilo industrial.

El estilo industrial -también denominado estilo loft- se caracteriza por su sobriedad y funcionalidad sin renunciar a la calidez y belleza. En él predominan los espacios amplios y diáfanos, las paredes de ladrillo y la combinación del hierro y acero con hormigón y madera natural. Una de sus señas de identidad es que la propia arquitectura y los elementos estructurales -como vigas o columnas- se convierten en parte de la decoración.

Elementos imprescindibles en hoteles con estilo industrial

En la decoración y ambientación de un hotel de estilo industrial juega un papel fundamental la estructura del edificio. Por eso, si es de nueva apertura es importante planificar y pensar cómo será cada espacio para incorporar -en la medida de lo posible- los elementos estructurales como decoración. Un ejemplo: pilares de hierro a la vista. La desnudez y sobriedad de las estancias deberá ser una de las marcas de identidad del establecimiento.

  • Muros a la vista: las más representativas son las de ladrillo aunque otra opción es el cemento u hormigón. En el caso de un hotel se puede aplicar en todo el establecimiento o, para que no resulte demasiado sobrecargado, reservarlo para zonas comunes, como el hall, la cafetería o la sala de reuniones. En caso de que las paredes ya estén pintadas se puede optar por papel que simula el ladrillo.
  • Materiales: el hierro, el hormigón y el acero son los predominantes en sintonía con las primeras fábricas que se reconvirtieron en viviendas. A ellos se han incorporado el cobre y bronce. En todos los casos se aplica tanto a elementos estructurales como decorativos combinados con la madera natural.
  • Grandes ventanales: de hierro o forja. Los ambientes de estilo industrial se caracterizan por su luminosidad. Con este tipo de ventanas será más sencillo conseguirlo. Mejor sin cortinas.
  • Elementos estructurales: además de su parte funcional cumplen una estética protagonizando la decoración. Por eso, columnas y vigas destacan en los espacios interiores.
  • Tuberías y cables: otro elemento funcional que también puede ser decorativo. Se dejan a la vista y se introducen a mayores como, por ejemplo, como un sistema de iluminación que las imitan.
  • Mobiliario: el hierro será el material preponderante combinado con madera natural muy poco tratada. Mejor que parezcan oxidados o desgastados.
  • Sillones de cuero: un imprescindible tanto para las zonas comunes para las habitaciones. Los sofás tipo Chester nunca deben faltar.
  • Colores: en consonancia con los materiales utilizados el negro, gris, blanco, marrón y beige son los predominantes.

El industrial es un estilo versátil que se puede combinar fácilmente con otros, como el rústico o el nórdico. En él priman los espacios poco cargados, sin rozar el minimalismo. Por eso es la opción perfecta para lograr un hotel con personalidad propia. Si buscas recrear este estilo en tu negocio hotelero, te recomendamos que en tu próximo viaje profesional o familiar busques hoteles con estilo industrial donde alojarte para inspirate y tomar ideas de decoración.
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