Fotografía de restaurantes ¡Haz tu restaurante más “instagrameable”!

fotografía de restaurantes consejos y trucos

¿Quieres hacer fotos de tu local con un aspecto profesional? No te pierdas estos consejos de fotografía de restaurantes y ¡conquista Instagram!


El dicho popular de que “la comida entra por los ojos” sigue más que vigente en la era de Internet. En realidad, ahora la comida entra por los ojos, la boca e Instagram. Esta red social cuenta con más de 1.000 millones de usuarios activos. Muchos de ellos comparten fotografías y stories de los lugares en los que comen, desayunan o toman el brunch. El sector hostelero no es ajeno a esta tendencia y cada vez son más los que lo tienen en cuenta a la hora de abrir un negocio o darle un nuevo impulso al que ya tienen en marcha. No se trata únicamente de disponer de wifi sino también de la decoración y estilismo del local y la presentación de la comida. En el blog de SillasMesas te explicamos cómo convertir tu restaurante en instagrameable y algunos ejemplos ya en marcha.

¿Cómo mejorar la fotografía de tu restaurante?

  • Estilo propio: al margen de las tendencias, como lo nórdico, contar con un estilo y decoración propia siempre es un punto a favor. La uniformidad en hostelería hace que muchas veces los locales sean muy similares, una copia unos de otros. Por eso crear un estilo propio muy característico propiciará que los clientes se animen a fotografiarlo más. 
  • Presentación de la mesa: tiene que ir en consonancia con el tipo de local, comida que servimos y experiencia que queremos conseguir en el usuario. La vajilla, el mantel, la cristalería, la carta y la decoración de la mesa son susceptibles de salir en stories en función de su originalidad. 
  • El emplatado: es básico. Lo de “comer por los ojos” es una máxima que se sigue cumpliendo y, en este caso, si “entra por los ojos” se comparte en Instagram. Los platos de pizarra, las vajillas con formas no convencionales o la disposición de la comida en el plato sirven para condicionar al comensal en su valoración.
  • La luz: una buena iluminación ayudará a que las fotos salgan mejor y, por lo tanto, a que la presencia en Internet sea con imágenes de más calidad. 
  • Detalles: una pared que es un acuario, una pared con un jardín vertical, una gran lámpara de techo los carteles del baño… los pequeños (o grandes detalles) son un reclamo para acabar en los perfiles de Instagram. 
  • Interacción y constancia: para tener presencia en Instagram no podemos esperar a que los usuarios hagan todo por nosotros. Por eso también debemos tener actualizadas nuestras redes sociales con nuestro menú, platos del día, eventos especiales, crear nuestro propio hashtag… Interactúa con los usuarios contestando a sus comentarios, dándole “me gusta”, con repost…

¿Por qué es tan importante una buena fotografía de restaurante? 

  • Repercusión: la presencia de buenas fotografías en Instagram, Pinterest o Google My Business, ofrece una mayor visibilidad del negocio. Además es importante renovar tus fotografías y publicarlas en las RRSS de forma periódica, pero sin caer en la saturación. 
  • Publicidad gratuita: una de sus principales ventajas. Sin embargo, aunque nuestra fotografía sea impecable, debemos tener cuidado con las críticas negativas ya que pueden dañar la imagen del establecimiento. 
  • Contacto nuevos clientes: el alcance de una publicación en redes sociales como Instagram puede ser ilimitado. Para ello los hashtags propios hay que completarlos con los genéricos para llegar a más usuarios. 

Restaurantes dignos de fotografiar de España

Amazónico (Madrid)


Al entrar en este restaurante del barrio de Salamanca es difícil no coger el smartphone al momento para subir un storie o hacer una (o varias fotos). Cruzar su umbral es sinónimo de adentrarse en un jardín, un oasis de naturaleza en medio de la ciudad que nos traslada hasta la mismísima selva amazónica. Los elementos naturales están en cada rincón (o techo) compartiendo espacio con mobiliario colonial que evoca a épocas de lujo y glamour. La carta del Amazónico es una auténtica fusión inspirada en la cocina asiática, brasileña, tropical y mediterránea. Todo una experiencia para los sentidos, incluida la vista y, por lo tanto, merecedora de ser compartida en Instagram. ¿Los platos? Sushi, solomillo de jabalí marinado con pesto hindú, ceviche de carabinero, poke de atún o solomillo de vaca. El Amazónico cuenta con varios espacios, incluido un club de jazz con música en directo.

Gigi (Madrid)


En este restaurante madrileño la comida tradicional española -croquetas, albóndigas, tortilla…- se fusiona con lo aprendido en los viajes de la dueña añadiéndole su toque personal y chic. ¿Su objetivo? Rendir homenaje a la mujer cosmopolita que le gusta viajar. Para ello apuesta por una decoración elegante con rincones llenos de detalles con un aire bistró y bohemio. Los pequeños detalles son la clave del Gigi. Por eso, las presentaciones de los platos vienen en platos de pizarra o cristal dibujado.

Boca grande (Barcelona)


Escoger un rincón favorito de este local de Barcelona para subir al Instagram es más que difícil. Su interiorismo es un gran ejemplo de exclusividad y originalidad con predominio de espejos y una mezcla que va del colonialismo al vintage pasando por lo rústico. La excentricidad se lleva a cada rincón, incluido los baños cuyas paredes están repletas de espejos, con música disco y proyecciones. El Boca grande está especializado en pescados, arroces y mariscos. Dispone de un gran comedor y salones para grupos pequeños.

Landa (Burgos) 


Llevar más de 50 años abierto no es impedimento para contar con rincones únicos que subir  a las redes. El Landa, a dos kilómetros de Burgos, inició su andadura en 1959 con un pequeño restaurante que poco a poco fue creciendo. Actualmente cuenta con un hotel cuyas habitaciones se sitúan, en su mayoría, en un torreón del siglo XIV. La majestuosidad del estilo gótico está presente en cada rincón del Landa, con lugares únicos como una piscina bajo una bóveda medieval. 

Macondo (León)


Situado en el casco histórico de León este restaurante es un homenaje al pueblo de Cien años de soledad, de García Márquez. En él se combinan los muebles de estilo vintage y colonial con elementos naturales, el papel pintado de las paredes, las formas geométricas de las cenefas y una gran neón en rosa. La carta de Macondo también es muy instagrameable; se trata de una fusión entre la tradición y lo exótico que se traduce en cecina con dados de mango o ensalada de bonito con algas. También es perfecto para empezar el día ya que ofrece desayunos con bollería artesanal, gofres y tartas caseras.

Voltereta restaurante (Valencia)


La fusión en la cocina y en la decoración caracterizan a este restaurante valenciano con dos locales: el Bienvenido a Casa y el Bienvenido a Bali. Ambos cuentan con un estilo propio más remarcado en el segundo ya que su vegetación, muebles y atmósfera nos trasladan hasta Indonesia y uno de sus Padang (restaurantes en los que los comensales comparten varios platos). Comida hindú, tacos, risottos, poke de atún o ceviche amazónico forman parte de su carta, que incluye menú del día por 11,90 euros.