¿Cómo servir el vermut como un experto en tu local?

¿Cómo servir vermú?

Rojo, blanco, con aceitunas, trozos de fruta… Hay infinidad de formas de tomarse un vermú, una bebida asociada a la hora del aperitivo (de hecho hay la definición de “la hora del vermú”) pero que cada vez se consume más en otros momentos del día. Servir un vermú de forma adecuada requiere de su propio procedimiento. En el blog de Sillamesas.es te explicamos las claves sobre cómo servir vermú de forma adecuada

El vermú, vermuth o vermut es una bebida alcohólica (tiene entre 15 y 23 grados) elaborada con vino, alcohol, agua, plantas botánicas, flores, especias… Estas tres últimas pueden ser muy variables y de ellas, depende, en gran medida, el sabor final del vermú. Puede utilizarse el laurel, el ajenjo, la canela, el clavo, el anís, la manzanilla, el jengibre, la nuez moscada, etc.  

Tipos de vermú 

En España el vermú más consumido es el rojo pero no es el único tipo de esta bebida. 

  • Vermú rojo: también conocido como vermú negro. Se elabora con vino tinto o rosado con un resultado dulce al paladar (por la canela y el caramelo) contrastado por el amargor de las especias. Es de origen italiano.
  • Vermú blanco: más dulce que el anterior, con toques cítricos o de vainilla. Es de origen francés.
  • Vermú rosado: una mezcla de los dos anteriores, lo que se traduce en un vermú suave y ligero con notas florales.
  • Vermú seco: con toques frutales, es el más amargo de todos. Se utiliza para cocinar y base de cócteles.
El vermú blanco es un clásico de la hostelería
El vermú blanco es un clásico de la hostelería

Pasos para servir un vermú

Disfrutar de un buen vermú no solo depende de la calidad de este sino también de cómo se sirva y acompañe. Entre los consejos básicos señalar:

  1. Temperatura: lo recomendable es servirlo frío, entre 6-8 grados en el caso de los blancos, y 8-10 para los rojos. Lo habitual es beberlo con hielo (uno o dos cubitos) aunque en los vermús de mayor calidad se recomienda no hacerlo para evitar que diluyan los botánicos y apreciar así toda su intensidad.
  2. Tipo de vaso: se deben emplear copas o vasos de cristal, de boca ancha o tipo “martini” (triangular, estrechándose poco a poco hasta el pie). 
  3. Rodaja de fruta: normalmente un cítrico (naranja, mandarina o limón) que mejoran su percepción y aportan frescor (naranja para los vermús rojos y limón para los blancos). Además de las rodajas naturales pueden añadirse de forma deshidratada. Aunque en algunos establecimientos de hostelería optan por incorporar aceitunas dentro de propio vaso o copa del vermú, no es aconsejable hacerlo ya que afecta al sabor del mismo.
  4. Mezclado con otras bebidas: si el vermú es de calidad, lo aconsejable es servirlo solo. Sin embargo, esta cuestión dependerá de cada consumidor; hay a quien le gusta tomarlo con un poco de sifón —disminuye la intensidad y el grado alcohólico— o ginebra —aporta un toque más seco—.
  5. Acompañamiento: no hay que olvidar que el vermú originariamente se asociaba a la hora del aperitivo, por eso, es recomendable servirlo con algún acompañamiento como aceitunas, patatillas, tortilla, anchoas, boquerones… o la especialidad en tapas de cada bar o restaurante.
Pasos para servir el vermut como un profesional
Los pasos para servir el vermú son un ritual sencillo pero importante de llevar a cabo.

Más ideas para servir el vermú

Además de lo anteriormente mencionado, te dejamos un completísimo vídeo con el que puedes inspirarte y tomar ideas para preparar el vermut de una forma espectacular y sorprender a tus clientes o amigos:

En España existen infinidad de marcas de vermú, desde los que producen de forma industrial a los que lo hacen de forma más artesanal. Aunque la localidad de Reus fue pionera en su día en la producción de esta bebida, cada vez más zonas de otros puntos de España se suman a esta tendencia.

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