Cómo limpiar acero inoxidable

Cómo limpiar acero inoxidable del mobiliario de un restaurante

¿Sabes cómo limpiar acero inoxidable y dejarlo impecable? Aprende cómo limpiar muebles y electrodomésticos de acero inoxidable de forma fácil.


El acero inoxidable es uno de los materiales más recomendados para usar en las cocinas de locales de hostelería debido a su resistencia a la oxidación y las altas temperaturas, su acabado elegante y su fácil mantenimiento. Aunque se puede utilizar en zonas públicas (como en barandillas o barras de bar) lo más habitual es que su presencia se restrinja a la zona de trabajo, especialmente en cocinas  (planchas, freidoras, estanterías, neveras, lavavajillas, fregaderos, encimeras…). Una de sus principales ventajas es su fácil limpieza, algo fundamental en hostelería. En SillasMesas.es te explicamos cómo limpiar el acero inoxidable, así como consejos y trucos para no dañar el mobiliario, accesorios y equipamiento fabricado en este material.

Ventajas del acero inoxidable

  • Muy resistente a las altas temperaturas y cambios bruscos de frío a calor (o viceversa).
  • Se adapta a la fabricación en diferentes formatos.
  • Resistente a la oxidación y corrosión.
  • Es no poroso: esto es fundamental en hostelería para evitar que gérmenes o bacterias queden sobre las encimeras o zonas de trabajo de la cocina.
  • No transmite sabores: algo básico en cocina y que sí puede ocurrir con otros metales o la madera.
  • Refleja la luz: aporta luminosidad y, además, su brillo transmite higiene y limpieza.
  • Es más económico que otros materiales.
  • Fácil limpieza: uno de sus principales puntos a favor.
Cómo limpiar acero inoxidable de un restaurante

Aprende cómo limpiar acero inoxidable de un restaurante de forma fácil y eficaz.

Recomendaciones para limpiar el acero inoxidable

  • Respetar la dosificación recomendable de limpiadores industriales específicos.
  • Si es limpieza de mantenimiento (como estanterías) basta con agua y jabón.
  • Si la superficie presenta vetas debe seguirse su dirección para evitar que queden marcas o manchas.
  • Aclarar siempre con agua y secar con un paño limpio.
  • Limpiar con frecuencia (lo ideal es después de cada servicio) para evitar la acumulación de suciedad y mantener el brillo natural. Se pueden añadir unas gotas de limón o un poco de aceite de oliva en una bayeta de microfibra para acentuar la luminosidad y, al mismo tiempo, proteger la superficie.
  • Plancha de cocina: se puede usar un producto desengrasante específico aplicándolo con esponja, aclarando con agua y secando. Si preferimos productos menos abrasivos la sal mezclada con agua, así como agua con un poco de vinagre o limón, también son una buena opción.
  • Ollas y sartenes quemadas: en estos casos no se debe frotar con un estropajo ya que puede dañarlas. Lo mejor es llenarla con agua caliente y un poco de jabón, sal o bicarbonato y dejarla reposar. Otra posibilidad es ponerla al fuego con esa mezcla y dejar que hierva. De este modo los restos de comida y quemado serán más fáciles de retirar.
  • En el caso de fregaderos o zonas con mucho contacto con agua pueden aparecer restos de cal. Para eliminarlo existen productos específicos que no dañan el acero inoxidable. Otra opción es mezclar agua con un poco de vinagre o bicarbonato de sodio.

Productos y prácticas que deben evitarse

  • No utilizar productos con cloro (como la lejía), decolorantes ni limpiadores en polvo muy abrasivos.
  • No se deben mezclar productos: la combinación de productos ácidos (desinscrustantes) con básicos de limpieza, como desengrasantes, pueden reaccionar y ser muy corrosivos.
  • No usar estropajos ni esponjas metálicos.
  • No limpiar cuando está muy caliente.
  • No aplicar producto puro sobre el inoxidable.