¿Cómo gestionar un bar? (ya sea de tapas, copas o vinos)

cómo gestionar un bar

Camareros gritando, mesas sin recoger, la barra llena de vasos y tazas sucias… El día  a día en un bar puede llegar a ser un caos -especialmente en los momentos de máxima afluencia- si no hay una buena organización del trabajo. En el blog de SillasMesas analizamos las claves para que sepas cómo gestionar un bar.

Claves para gestionar un bar

La creencia popular de que cualquiera puede abrir un bar es totalmente errónea. Llevar un local de hostelería requiere de profesionalidad y organización. Entre las cuestiones fundamentales para gestionar bien un bar estarían:

  • Formación: los recursos humanos son claves en hostelería. Al don de gentes y la amabilidad hay que sumarle una buena formación para ofrecer siempre un servicio de calidad a los clientes. Fundamental la formación continua para trabajadores en activo tanto para mejorar sus conocimientos hosteleros como su bienestar: posturas corporales, gestión de estrés, hábitos saludables…
  • Inventariado: llevar un control del stock es básico para evitar que los productos se caduquen o nos quedemos sin existencias. Por eso hay que realizar un control riguroso de forma periódica para conocer en todo momento cuáles son las provisiones y comprar el tamaño y las cantidades adecuadas a las exigencias del negocio.
  • Contabilidad: ¿sabes realmente lo qué ganas?, ¿hay algún día de la semana o época en el que las ventas bajen considerablemente?, ¿cuál es el producto al que se le saca una mayor rentabilidad? Estas cuestiones claves que cualquier dueño de un local de hostelería debería tener claras no siempre tienen una respuesta. Para un local de hostelería es fundamental llevar al día la contabilidad, tener claros cuales son los gastos medios y los ingresos necesarios para que que el negocio sea rentable es una tarea de obligado cumplimiento. Una buena idea es tener a un profesional que se encargue específicamente de ello.
  • Planificación y reparto de tareas: rellenar los botelleros, las neveras, vaciar el lavavajillas, preparar los pinchos, limpiar las mesas, preparar las cubiteras, atender a los clientes, hacer los cafés… En un bar o cafetería hay una serie de tareas diarias para las que se debe establecer una rutina, sabiendo delegar adecuadamente el reparto de funciones entre los trabajadores. Cada empleado deberá tener claro cuáles son sus cometidos tanto en la preparación previa como durante el servicio.
  • Conocer nuestros puntos fuertes: el pincho gratis con la caña, los churros, el ambiente tranquilo, las cervezas de importación o el buen servicio. Las razones por las que una persona elige un bar y no el de la competencia son variables. Por eso es primordial tener claros cuáles son nuestros puntos fuertes y promocionarlos. Cada local debe encontrar su hueco y marcar sus diferencias para destacar en el mercado.

Cómo llevar un bar de tapas

En el caso de los bares de tapas, a las recomendaciones anteriores habría que añadirle otras específicas. Entre ellas estarían:

  • Ofrecer tapas variadas elaboradas con ingredientes diferentes para cubrir gustos de públicos diferentes.
  • Llevar un control diario de las tapas vendidas para determinar las cantidades que debemos elaborar y evitar tirar comida.
  • Combinar las tapas más tradicionales -como tortilla o croquetas- con propuestas más innovadoras y creativas, como foie con jurel y algas o canelones de mejillones.

Cómo llevar un bar de copas

Este tipo de local cuenta con sus propias singularidades tanto por el tipo de horario, como por la clientela y los productos que ofrece. En ellos es prioritario:

  • La música: debe ir en sintonía con el estilo del bar y servir de reclamo.
  • Afluencia media: es necesario saber la ocupación media del local y el número de consumiciones por cliente (dependerá del tiempo de permanencia).
  • Contar con una especialidad: no es posible diferenciarse de la competencia si ofrecemos exactamente lo mismo. En el caso de un bar de copas es posible hacerlo tanto con la música como con el tipo de bebidas (un cóctel especial, bebidas sin alcohol que vayan más allá del agua o los refrescos, propuestas temáticas en sintonía con el local, etc.)
  • Don de gentes: si la hostelería, en general, requiere de paciencia y don de gentes, los bares de copas se llevan la palma. Por eso saber gestionar un bar de copas precisa de dosis extra de entereza.

 

Consejos sobre cómo llevar un bar de copas

Cómo llevar un bar de vinos

Son establecimientos en los que su principal reclamo es la carta de vinos. Fundamental:

  • Tener una vinoteca acorde a nuestras existencias en la que poder almacenar las botellas correctamente.
  • Que cada vino esté a la temperatura adecuada para ser servido.
  • Contar con una carta de vinos amplia: de varias denominaciones de origen, tintos, blancos, rosados, crianza, gran reserva, reserva… para cubrir diferentes exigencias.
  • Disponer de copas apropiadas para servir las bebidas.

Algunos consejos sobre cómo gestionar un bar

Después de leer estos consejos sobre cómo gestionar un bar, habrás podido comprobar que llevar un bar, sin importar el tipo que sea, requiere de organización y planificación. Solo así es posible sacar adelante el trabajo, dar un buen servicio, controlar nuestros gastos y diferenciarnos frente a la competencia.