Colores para pintar un restaurante: consejos e ideas prácticas

colores para pintar un restaurante

¿Aún no sabes en qué colores pintar tu restaurante? ¡Toma nota con estos consejos y looks para pintar tu local de forma única y original!


El color es un elemento clave en un proyecto de hostelería. Y no solo para dar más o menos luminosidad a un espacio ni definir su estilo sino que también influye en las decisiones de los consumidores. Comemos por los ojos y, por eso, el color es fundamental para cualquier negocio hostelero. Relacionada con esta cuestión estaría el logo de la marca, los manteles, la carta… y algo básico en cualquier espacio interior: los colores elegidos para pintarlo. En el blog de SillasMesas analizamos cómo pintar un restaurante, qué cuestiones debemos tener en cuenta y cuáles son los más recomendables. 

Cuestiones clave para elegir el color de un restaurante

Tamaño

El color en hostelería es un elemento fundamental para que un espacio parezca más pequeño o grande de lo que realmente es. Los colores fríos en tonos claros, con poca saturación, son los más recomendables para que una estancia semeje más grande. ¿Opciones? El malva grisáceo, el verde aguamarina, el azul grisáceo, el blanco o el gris. Si el local no cuenta con mucha luz una posibilidad es dejar algunas paredes en blanco y reservar el toque de color para aquellas en las que haya ventanas para que el sol incida en las zonas más claras y aumente la luminosidad. 

Tipo de local

Cualquier proyecto de decoración requiere de planificación antes de ejecutarlo. Para ello hay que establecer premisas básicas y, en función de ellas, determinar el tipo de mobiliario, colores básicos y elementos decorativos. Entre ellas estarían: ¿qué tipo de comida vamos a ofrecer?, ¿cuál es nuestro público objetivo?, ¿qué estilo queremos que predomine? Así, el color elegido deberá ser acorde con la idea de negocio que queremos abrir. Por ejemplo, si va a ser un restaurante con una cocina de autor muy selecta, un aforo pequeño y un estilo minimalista no tiene sentido pintar las paredes de verde o rosa.

Iluminación

La cantidad de luz natural que recibe un espacio también se debe tener en cuenta a la hora de elegir los colores de un restaurante. Si está orientado hacia el norte será más frío y con poco sol, por lo que se aconsejan tonos claros y cálidos, como el amarillo o blanco. Por el contrario, si está hacia el sur en verano puede haber un exceso de luz/calor, lo que hace más adecuado los colores fríos, como el verde o el azul.  

¿Qué pintar?

Cuando se piensa en pintar un restaurante a menudo se concibe que tiene que limitarse a las paredes. Sin embargo, hay otros elementos, como techos, puertas y ventanas, que también pueden integrarse en el proyecto en función del tipo de local/mobiliario. Así, para un estilo vintage casa muy bien pintar las puertas y ventanas de azul o verde, mientras que si pintamos las paredes y techos del mismo color el espacio semejará más grande si no es muy oscuro o intenso. 

Colores recomendables para pintar un restaurante 

Blanco

Aporta luminosidad, transmite frescura y pureza y es ideal si queremos transmitir mayor sensación de amplitud que el tamaño real. Es un color versátil y atemporal válido para diferentes estilos decorativos y que se combina fácilmente con otras tonalidades. Así, podemos optar por el blanco tanto si es un restaurante minimalista como uno nórdico o uno rústico de comida tradicional. 

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Rojo

Un color asociado a la energía, la pasión y la excitación usado habitualmente en locales de comida rápida. Según estudios psicológicos el rojo aumenta el apetito y la vitalidad. El rojo puede usarse también para restaurantes de comida japonesa o espacios minimalistas amplios. En estos casos la recomendación es no saturar demasiado el ambiente y combinar con colores poco intensos, como el blanco.

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Amarillo

Transmite felicidad y energía. Los tonos más intensos hay que rebajarlos con otros más neutros para que el ambiente no resulte demasiado sobrecargado. Además, hay que evitar que el mobiliario incluya diferentes colores, a no ser busquemos un estilo pop muy definido. Aconsejable para restaurantes pensados para familias con niños o público joven.

color amarillo para pintar un restaurante

Verde

Vinculado a la tranquilidad, el equilibrio, la naturaleza y, en el caso de restaurantes, a la comida saludable. Perfecto para restaurantes vegetarianos o con productos frescos y de calidad. El verde cuenta con muchas tonalidades (verde lima, verde agua, pistacho, turquesa, esmeralda…)… con efectos diversos en un proyecto decorativo y que lo hacen válido tanto para un estilo rústico como industrial

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Azul 

Una de las tonalidades menos recomendables para un restaurante a no ser que busquemos que nos asocien con el mar, como los locales especializados en marisco, o un contraste con el naranja o blanco, típico de algunas zonas de Marruecos o Grecia. También puede usarse para hamburgueserías o negocios de inspiración industrial. 

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Naranja

Transmite vitalidad, optimismo y energía. En hostelería su uso debe ser comedido y, en caso de emplearlo en paredes, que sea en tonos claros y solo para alguna de ellas. 

Restaurante pintado en naranja y tonos cálidos

Gris

si se usa en exceso la atmósfera puede resultar demasiado aburrida y apagada. Por eso se puede utilizar para las paredes cuando queremos que la atención se centre en otros elementos del restaurante, como las sillas, o para un ambiente industrial. 

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Los colores de un restaurante son un factor clave para crear un ambiente personalizado que nos defina y, al mismo tiempo, diferencie de la competencia.